En el marco de la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (Commission on the Status of Women, o CSW) de la ONU, Un Día Por Todas, encabezada por nuestra directora nacional Alison González, llevó una voz clara en defensa de la dignidad de la mujer, la protección de la familia y el acceso real a la justicia. Este año, Alison fue acompañada por alumnas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), quienes en alianza formaron una delegación y enriquecieron la participación de UDPT en este evento. A lo largo de las sesiones, la delegación participó activamente en diálogos estratégicos que abordaron desde la crisis de los sistemas institucionales hasta la revalorización social de la maternidad y el empoderamiento económico integral.
La CSW70 se llevó a cabo del 9 al 19 de marzo de 2026 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Es importante saber que la CSW es el mayor órgano para la formulación de políticas a nivel mundial en temas de igualdad y empoderamiento de las mujeres. La ONU Mujeres funge como Secretaría de la Comisión y respalda el trabajo que esta realiza. Las reuniones de la CSW congregan a ministros, responsables de alto nivel de los gobiernos de las naciones, y representantes de la sociedad civil para debatir el progreso en los temas de mujer, identificar retos, definir políticas y normas mundiales [1]. Estar presente en estas reuniones significa mucho, pues implica llevar a una instancia internacional los valores y principios por los que trabajamos en UDPT, así como hacer oír tu voz y la de tantas mujeres que se han unido a nuestro movimiento.
Cada año la CSW define un tema prioritario para sus reuniones, este año era: “Garantizar y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas, incluso mediante la promoción de sistemas jurídicos inclusivos y equitativos, la eliminación de leyes, políticas y prácticas discriminatorias y la superación de las barreras estructurales” [2].
Fueron muchas las reuniones y eventos paralelos en los que participó la delegación UDPT-UPAEP; para fines de este blog hicimos una selección de temas para darte una idea de lo que se discutió en la CSW70.
Un sistema que debe servir a la persona
Uno de los aspectos que se analizó fue que con frecuencia, los sistemas actuales, tanto financieros como de justicia, suelen fallar a las mujeres, especialmente a las sobrevivientes de explotación y trata. En un panel sobre el papel de las instituciones frente a la explotación sexual, se denunció que la trata no es solo una falla individual, sino el resultado de estructuras que permiten la impunidad y la revictimización.
Se destacó una cifra alarmante: el 90% de las víctimas de trata con fines de explotación sexual son mujeres y niñas, una industria que genera miles de millones de dólares anuales. Ante esto, Un Día Por Todas enfatiza la necesidad de un enfoque centrado en la persona que combine la sanción penal con la protección social y el tratamiento necesario para superar el trauma, integrando una narrativa que vincula la dignidad humana con la justicia y la familia. Es necesario promover soluciones integrales que incluyan prevención, transformación cultural, responsabilidad institucional y apoyo real a las víctimas.
La maternidad: pilar de estabilidad social
En un panel de discusión organizado por Argentina, Paraguay y Estados Unidos, se abordó la importancia social de la maternidad como pilar para la estabilidad social y el desarrollo de las futuras generaciones. Se subrayó que el trabajo de cuidado realizado por las madres, especialmente el no remunerado, es clave para el desarrollo económico a largo plazo, aunque a menudo no sea visibilizado en los sistemas políticos y económicos.
Durante este panel, Alison González planteó una pregunta crucial sobre la realidad de las madres solteras en México:
«En países como México, muchas madres solteras enfrentan un difícil dilema: para asegurar un ingreso estable, a menudo tienen que dejar a sus hijos sin la supervisión adecuada, lo que en algunos casos los expone a riesgos como la delincuencia. ¿Qué políticas concretas pueden garantizar que las mujeres tengan acceso a un trabajo digno y, al mismo tiempo, asegurar el cuidado y la protección de sus hijos?».
Este enfoque busca posicionar la maternidad en la agenda pública, no como una limitante, sino como una dimensión que requiere políticas que reconozcan y apoyen el cuidado, la crianza y la corresponsabilidad.
Justicia de género y desafíos estructurales
La delegación también participó en debates sobre la transformación de las instituciones para eliminar barreras estructurales y repensar los sistemas sociales, económicos y políticos que perpetúan la desigualdad.
Se destacó que las mujeres enfrentan muchas barreras para acceder a la justicia tales como estereotipos de género, distancia geográfica, discriminación interseccional (particularmente en mujeres indígenas, rurales o con discapacidad), desigualdad socioeconómica, falta de acceso a los servicios.
En este sentido, en Un Día Por Todas, buscamos generar conciencia sobre la importancia de que la justicia incluya dimensiones familiares, comunitarias y culturales, no solo legales. De igual forma buscamos contribuir al debate sobre cómo lograr igualdad real sin perder de vista la diversidad de contextos y realidades de las mujeres.
Empoderamiento económico y el papel de los hombres
En un evento paralelo de la CSW70, Uganda presentó el tema “Fortalecer el acceso de las mujeres a la justicia económica en Nigeria, Sudán del Sur y Uganda en colaboración con el Banco Mundial; Compartiendo las experiencias y lecciones aprendidas a través del Proyecto GROW” en el que el argumento central fue el empoderamiento económico de las mujeres como una vía para reducir la vulnerabilidad a la violencia de género, y de esta forma fortalecer su capacidad de participar en la economía y reclamar sus derechos con dignidad. En colaboración con proyectos de diversas regiones, se resaltó que el éxito económico de las mujeres está intrínsecamente ligado a la transformación de normas sociales que limitan la participación económica de las mujeres.
La postura de Un Día Por Todas en ese sentido es clara: el empoderamiento debe ser integral y valorar la dimensión familiar, cultural y comunitaria. Promover que los hombres actúen como aliados en el crecimiento económico femenino mostrando que cuando los hombres apoyan y las mujeres participan activamente, los negocios, las familias y la economía crecen juntos, desmantelando el estereotipo de que el éxito profesional de una mujer perjudica su entorno familiar.
Si bien la agenda de la CSW70 fue sumamente vasta, con muchos eventos paralelos y paneles simultáneos que hacían imposible participar en todos, la delegación logró capitalizar los encuentros más estratégicos. Cada diálogo y mesa de trabajo resultó una experiencia enriquecedora, permitiendo intercambiar visiones con líderes de otros continentes y reafirmar que, aunque los contextos cambian, la búsqueda de justicia y dignidad para la mujer es una causa universal. La participación en la CSW70 reafirma el compromiso de Un Día Por Todas de llevar propuestas concretas que protejan la dignidad de cada mujer y aseguren que ninguna tenga que elegir entre su desarrollo personal y el bienestar de su familia.